martes, 8 de diciembre de 2009

(Sin título)


Por la noche, en una ocasión,
Un cuervo me susurro,
“Al alba oscura escoge
Tu runa de nacimiento”.

Cuando mi sueño termino,
Una dama me invito,
A entrar al sendero del bosque.

Letreros en anagramas
Con sentidos sobrepuestos,
Y la dama huye con el viento.

Los ecos del sueño,
Corrompen los anhelos,
Y pagamos tributo a la luna.

Y las calles son desiertos,
El cielo profiere sus pensamientos,
Todo es turbio y resulta ser un sueño.

2 comentarios:

  1. Que bueno que por fin ya me hiciste caso y tienes un blog, ahora ya nada más te falta darle cien mil vueltas al zócalo y así conseguirás la vida eterna.

    :)

    saludos, Felipe.

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  2. En desierto que termina y de cierto que comienza, el lobo sigue y busca encontrar a aquella dama que lo guió al camino sin fin de la cuestión. "Cuestiona todo..."
    ¡Excelente! Creas escenas con tu poema y esas atmósferas son el sueño que nos envuelve al leerlo.
    ¡Enhorabuena tío!

    P.D. En efecto, cuestionar no es lo mismo que criticar, y la cuestión con buen cauce, lleva al conocimiento.

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