Por la noche, en una ocasión,
Un cuervo me susurro,
“Al alba oscura escoge
Tu runa de nacimiento”.
Cuando mi sueño termino,
Una dama me invito,
A entrar al sendero del bosque.
Letreros en anagramas
Con sentidos sobrepuestos,
Y la dama huye con el viento.
Los ecos del sueño,
Corrompen los anhelos,
Y pagamos tributo a la luna.
Y las calles son desiertos,
El cielo profiere sus pensamientos,
Todo es turbio y resulta ser un sueño.


Que bueno que por fin ya me hiciste caso y tienes un blog, ahora ya nada más te falta darle cien mil vueltas al zócalo y así conseguirás la vida eterna.
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saludos, Felipe.
En desierto que termina y de cierto que comienza, el lobo sigue y busca encontrar a aquella dama que lo guió al camino sin fin de la cuestión. "Cuestiona todo..."
ResponderEliminar¡Excelente! Creas escenas con tu poema y esas atmósferas son el sueño que nos envuelve al leerlo.
¡Enhorabuena tío!
P.D. En efecto, cuestionar no es lo mismo que criticar, y la cuestión con buen cauce, lleva al conocimiento.